Con la finalidad de alcanzar el objetivo de eliminar el paludismo en México en el año 2020, Chiapas se suma a este trabajo mediante el reforzamiento de las estrategias de diagnóstico, tratamiento y vigilancia epidemiológica de pacientes en las zonas endémicas.

En la inauguración del taller “Plan de eliminación de paludismo en Chiapas”, en representación de la encargada del Despacho de la Secretaría de Salud estatal, Leticia Montoya Liévano, el director de Salud Pública, Hermilo Domínguez Zarate, manifestó que debido a que en Chiapas se registran más de 370 casos de esta enfermedad al año, es importante la capacitación continua del personal para fortalecer las acciones preventivas y de control.

Como parte del compromiso con la Organización Panamericana y Mundial de la Salud (OPS/OMS) de eliminar el paludismo en 2020, la Secretaría de Salud de Chiapas ha reforzado las diferentes estrategias para combatir esta enfermedad transmitida por vector, principalmente en las zonas con mayor número de casos, como son los municipios de Sitalá y Pantelhó, así como localidades de Ocosingo, Palenque y Simojovel.

La Secretaría de Salud estatal cuenta con una fuerza de tarea de 375 trabajadores de campo, a quienes se suman los componentes de atención médica y epidemiología para fortalecer la eliminación del paludismo en la entidad.

La dependencia reforzó las estrategias de: la red de notificantes voluntarios, que son personas de la misma comunidad que cuando ubican a un paciente con fiebre, le toman una muestra de gota gruesa (una gota de sangre del dedo), avisan al personal de salud para que pasen por ella y de manera inmediata la mandan a la red de laboratorios de paludismo del Laboratorio Estatal de Salud Pública, para que en menos de 72 horas tengan el resultado; si éste es positivo, el paciente inicia el tratamiento de inmediato, para que ocho días después se le tome otra muestra para confirmar que ya no tenga la enfermedad.

Otra de las estrategias es el tratamiento de la enfermedad, que se debe consumir por siete días bajo estricta supervisión para garantizar que el paciente lo ingiera y evite que se transmita la enfermedad.

También se realizan trabajos de limpieza de viviendas, patios y arroyos en la comunidad; y la promoción de eliminación de criaderos, ya que los mosquitos que transmiten paludismo sólo viven en zonas rurales.

Así como el rociado residual en vivienda y la entrega gratuita de pabellones impregnados con insecticidas, cuando se localiza un caso positivo para detener la transmisión.