Revistas, libros, periódicos o las etiquetas de los distintos productos de belleza que hay en el baño son algunas de las cosas que usamos para entretenernos mientras estamos sentados en la taza del váter. Y también, el móvil. Lo dice una encuesta realizada por la marca de papel higiénico Renova: el 92% de las personas entrevistadas reconoció haberlo utilizado estando en el baño. El problema es que es una forma de que acumulen millones de microorganismos.

Aunque no hay que alarmarse, explica Miguel Vicente, microbiólogo miembro de la Unión Internacional de Sociedades de Microbiología (IUMS) del Centro Nacional de Biotecnología: “La mayor parte de estas bacterias viven en armonía con nuestro cuerpo y nos son beneficiosas porque impiden que otras que sean patógenas puedan proliferar”. Y Muniesa añade que “tocar el móvil no es diferente de tocar otras superficies como timbres, manetas de puertas, auriculares, o ponerse bolis en la boca” en las que también hay millones de microorganismos.

Limpiar con una gamuza y no usar materiales abrasivos

En cualquier caso y aunque no sean patógenas no está de más mantener normas básicas de higiene, como lavado de manos previo y posterior a la entrada en el baño, además de desinfectar el móvil. No vale solo con pasarle un trapo porque, según los expertos, aunque de esta forma se barren algunas bacterias y el polvo, pueden quedar muchas.

Para hacerlo correctamente hay que tener en cuenta si la pantalla lleva o no una cobertura oleófuga, destinada a garantizar la limpieza más tiempo. En caso de no llevarla, Adán Conde, responsable de posventa de telefonía de LG Electronics recomienda “humedecer una esquina de un paño o gamuza de microfibras —como los que se usan para limpiar las gafas— con una proporción aproximada de 60% agua y 40% alcohol y pasarlo sobre el teléfono con movimientos circulares evitando verter el líquido directamente sobre la pantalla”. En caso de que sí lleven esa capa, es mejor dejar de lado el alcohol, que puede dañarla, y utilizar en su lugar agua destilada mezclada con vinagre blanco, en proporción del 50%.

Desde Apple recomiendan no emplear productos de limpieza, aerosoles, disolventes, amoníaco ni agentes abrasivos, sino un paño suave que no deje pelusa, ligeramente humedecido. Las superficies de vidrio frontales de sus teléfonos cuentan con un recubrimiento oleófugo, que con el tiempo pierde la capacidad de repeler la y los materiales abrasivos aceleraran este proceso y pueden rayar el vidrio.