Un dispositivo que elimina la apnea del sueño (la interrupción o reducción de la capacidad respiratoria mientras se duerme) y los ronquidos, hecho con impresoras 3D, personalizado y que permite abrir la boca sin que se alteren sus funciones. Este es el logro alcanzado por investigadores del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Málaga (UMA), en colaboración la empresa de ortodoncia Ortoplus, que prevé poder ofrecerlo a finales de año, una vez superados los ensayos clínicos que se realizan ahora en Madrid y Barcelona.

Las fórmulas utilizadas ahora son una mascarilla que bombea aire a presión para conseguir el mismo efecto u otros dispositivos que se desplazan al abrir la boca y no están ajustados a la configuración de cada mandíbula.

Sin embargo, el dispositivo desarrollado en Málaga mantiene la posición avanzada de la mandíbula sin que se altere al abrir la boca y se fabrica mediante impresión 3D con materiales biocompatibles.

El diseño de cada férula se realiza tras una radiografía y la medición del rango de apertura máximo de cada mandíbula, sobre el que se establece cuál es el porcentaje necesario aplicar para permitir el paso del aire y acabar con el trastorno de la apnea, que puede tener consecuencias graves, y los molestos ronquidos.

El material utilizado es biocompatible y permite su contacto con la boca, pero se mantiene abierta la investigación sobre qué otros tipos de componentes pueden ser compatibles para su fabricación en impresoras.

Este estudio, titulado Cam synthesis applied to the design of a customized mandibular advancement device for the treatment of obstructive sleep apnea y publicado en la revista Mechanism and Machine Theory, combina los datos morfológicos de las mandíbulas con un análisis cinemático de los movimientos de la boca durante el sueño.

“Datos como las medidas del avance o retroceso de la mandíbula con la boca cerrada respectivamente, o bien cuál es la apertura máxima de la boca resultan indispensables para poder desarrollar un dispositivo eficaz y con garantías”, explica a la Fundación Descubre el investigador de la Universidad de Málaga Alex Bataller, uno de los responsables de este trabajo.

“Esta férula incorpora dos levas con perfil a medida para cada paciente en vez de levas con perfil recto, como hacen las convencionales, porque de este modo se garantiza la movilidad dirigida de la mandíbula”, añade este investigador. Según Bataller, la incorporación de estos elementos se evita la sensación de ahogo, uno de los principales efectos de los sistemas que existen en el mercado.

La impresión en 3D permite reproducir con total exactitud las dimensiones y características de cada mandíbula para hacer una férula única. “Esta tecnología permite obtener una réplica exacta de lo que buscamos, así como aprovechar la materia prima sin apenas generar desechos. Con todo ello, también nos da la oportunidad de innovar sin interrumpir la producción”, comenta Juan Cabrera, co-autor de esta investigación.

La investigación de nuevos compuestos pretende desarrollar uno que no presente signos de desgaste en poco tiempo de uso, según explica Cabrera. “Estamos probando con otros materiales sintéticos o de origen orgánico diferentes al plástico que tenga una vida útil mayor y que estén exentos de peligros al implantarlos o al entrar en contacto con tejidos vivos, en este caso, la boca”, apunta.