Sayula de Alemán, Veracruz. – Este mediodía, fueron hallados los cuerpos decapitados de dos personas del sexo masculino, en las inmediaciones de un rancho ubicado entre las localidades de Bellavista y San Francisco El Moral, en la Cuenca del Papaloapan.

Fue mediante una llamada anónima, que autoridades policiacas fueron alertadas sobre la presencia de dos personas muertas, en las inmediaciones del rancho denominado “Alegre”.

En el sitio del reporte fueron hallados, los cuerpos decapitados de dos hombres, quienes se encontraban semidesnudos, faltando la cabeza de uno de ellos.

Personal de Servicio Periciales y detectives de la Policia Ministerial, se trasladaron al sitio y realizaron las diligencias correspondientes, llevando a cabo el traslado de los cuerpos al SEMEFO.

Más tarde a las instalaciones del Servicio Médico Forense, se trasladó una mujer, quien manifestó que, por medio de las redes sociales, se había enterado del hallazgo de dos cuerpos, indicando que su esposo se encontraba desaparecido.

Relató que, la madrugada del pasado lunes, su esposo y su empleado, habían sido privados de su libertad, en la colonia El Rodeo del municipio de San Andrés Tuxtla, luego que sujetos armados ingresaron a su domicilio y se los llevaron.

Tras ver el cuerpo de uno de ello, dijo que, si se trataba de su esposo, el cual respondía al nombre de Román García Carmona (a) “El Chito”, de 45 años de edad, el cual tenía un tatuaje con la figura de un tigre. en el brazo izquierdo, mismo que era originario de Alvarado.

Mientras que la otra persona, respondía al nombre de Carlos Andrés Cruz Delgado, (a) “El Carlitos” o “El Tata”, originario de Lerdo de Tejada, con domicilio actual en la colonia El Rodeo de San Andrés Tuxtla, el cual tenía un tatuaje en la espalda con el nombre de “Carlos”.

Según datos recabados Román García Carmona, había sido detenido en octubre del 2012, por elementos de la Secretaría de Marina (SEMAR), señalado como líder regional de un grupo de la delincuencia organizada, saliendo en libertad hace aproximadamente año y medio.

Por El Piñero de la Cuenca