García, un impulsor del arte callejero en tercera dimensión en la ciudad de Guadalajara, participa en el Festival junto con otros 29 pintores, entre los que se encuentran un italiano y un holandés.

San Cristóbal de las Casas.- Las pinturas callejeras en tercera dimensión y la diversidad de México dejaron su huella en el Festival de Arte sobre Piso “Colores de Chiapas” celebrado el fin de semana en la ciudad mexicana de San Cristóbal de las Casas.

“Son obras hechas para ser vistas de un punto de vista especifico y te dan una ilusión óptica, da la sensación que emergen del piso”, declaró Carlos Alberto García, portavoz de la Asociación Civil Bonbajel Mayaetik.

García, un impulsor del arte callejero en tercera dimensión en la ciudad de Guadalajara, participa en el Festival junto con otros 29 pintores, entre los que se encuentran un italiano y un holandés.

Las obras son hechas con gises de colores y para este Festival el tema central ha sido la diversidad de Chiapas, tanto natural con su fauna y flora de la Selva Lacandona, como histórica por la cultura maya que se desarrollo en el sureste del país.

Las pinturas en tercera dimensión plasmadas en calles y paredes de San Cristóbal serán tan efímeras como lo permita el clima y estarán expuestas al público.

“Lo que podrá ver en público son obras con tema de biodiversidad, tridimensionales, interactivas para que venga y forme parte de ella”, aseguró García.

Rigoberto Gómez Santis, un pintor mexicano de la etnia indígena tzotzil, de Chiapas, se sumó al Festival con la idea de vivir la experiencia de trabajar con artistas de su país.

“Es una experiencia porque vemos el proceso y el trabajo de otros compañeros y tiene una visión diferente también, lo plasman de diferente manera y el manejo de la técnica también es muy variado”, comentó.

La diversidad prevalece en las obras, no obstante las preferencias de algunos pintores como Marlene Sánchez, de 19 años y originaria del estado mexicano de Tlaxcala, que ha dejado a un lado su tema preferido de la tauromaquia cautivada por los colores de Chiapas.

“Me ha conquistado el folclor, la multiculturalidad, la vibración que tiene la vestimenta, he plasmado todo lo que es la cultura chiapaneca”, mencionó la pintora.

Rene Linares, un pintor de Guadalajara, dijo que la obra que desarrolla en este festival “es un homenaje a la cosmovisión maya. Es una mujer tzotzil fusionada con un jaguar, símbolo de la cultura maya y símbolo de Chiapas”, explica.

Para David Mata, un pintor con más de 10 años de experiencia y residente en Guadalajara, el festival en tierras de Chiapas ha sido especial por la reacción que ha tenido el público ante las pinturas.

Esta expresión del arte plástico tiene mucho auge en Estados Unidos y Europa y en México ha comenzado a cobrar importancia con la celebración de este tipo de festivales.

Por EFE