WhatsApp ya no es completamente gratuito. Al menos, no lo es para todo el mundo.

La compañía -que tiene cerca de 1.500 millones de usuarios – acaba de anunciar que su versión para empresas, WhatsApp Business, ahora será de pago.

Esta medida le permitirá a Facebook -que compró la aplicación por más de US$20.000 millones en 2014- obtener por primera vez dinero a través de la plataforma de mensajería.

La aplicación ha carecido de ingresos desde que eliminó las tarifas anuales de suscripción en 2016.

“Las empresas pagarán por enviarte ciertos mensajes, de manera que sean selectivas con lo que envían y evitar que tus chats se congestionen”, explicó este miércoles la firma tecnológica a través de su blog.

Pero, ¿qué significa eso para los usuarios de WhatsApp?

“Notificaciones importantes”

“Estamos expandiendo nuestro soporte para empresas que necesitan herramientas más potentes para comunicarse con sus clientes”, dijo WhatsApp.

La compañía asegura que quiere “ayudar a que las personas se conecten con empresas o negocios que sean importantes para ellas” y que WhatsApp Business es una “solución empresarial” para que algunos negocios envíen “notificaciones importantes” a sus clientes.

A través de WhatsApp Business, las empresas proporcionarán información sobre fechas de envío, tarjetas de embarque y otros servicios a sus clientes.

A cambio, las compañías tendrán que pagar una tarifa.

Los mensajes costarán entre US$0,5 y US$0,9 -la suma varía según el país- y podrán ser o bien automatizados o gestionados por personas que trabajen en servicio al cliente.

Este precio significa que a menudo serán más caros que los SMS básicos.

“Estamos introduciendo WhatsApp Business para ayudar a las empresas a gestionar las comunicaciones con sus clientes existentes y potenciales”, explicó Facebook a través de su sitio web para empresas, Facebook Business.

También señaló que esta herramienta se usará para “enviar notificaciones personalizadas con contenido relevante y no promocional, como confirmaciones de envío, recordatorios de citas o boletos para eventos”.

Respuestas rápidas

Las empresas podrán responder a preguntas y comentarios de sus clientes gratuitamente a través de WhatsApp Business.. pero solo si lo hacen rápidamente.

Si tardan más de 24 horas en responder, deberán pagar un cargo adicional.

Facebook señaló que lleva “meses” probando la versión para negocios de WhatsApp y que ahora trabaja con más de 90 empresas, incluidas Uber, Singapore Airlines, la agencia online de viajes Booking.com y la tienda en línea Wish.

Uber dijo que usa WhatsApp para responder a preguntas sobre sus conductores en México, India y Brasil.

Lo que preocupa

Al igual que otros mensajes enviados a través de WhatsApp, las conversaciones vía Business serán encriptadas.

“Los mensajes continuarán siendo cifrados de extremo a extremo y puedes bloquear a cualquier empresa con tan solo presionar un botón”, se lee en el blog de WhatsApp.

“Con este enfoque, continuarás teniendo control absoluto sobre los mensajes que recibes”, agregó.

Eso significa que la empresa no podrá leer el contenido de los mensajes.

Sin embargo, el diario estadounidense The Wall Streel Journal asegura que es posible que las firmas puedan almacenar copias de esos mensajes en estado “descifrado”, creando grupos de datos que podrían resultarles útiles sobre esos clientes.

Además, WhatsApp comenzará a mostrar avisos publicitarios en su -cada vez más popular- función “Estados” a partir del próximo año, siguiendo el camino trazado por Instragram (en cuyas “Stories” ya se muestran anuncios), le dijeron al periódico empleados de la compañía.

Los “Estados” permiten a los usuarios publicar contenido que desaparece a las 24 horas. Los usan unos 450 millones de personas.

En el caso de WhatsApp, los usuarios podrán elegir si desean recibir o no los mensajes de las empresas.

Esta medida se produce tres meses después de que el exdirector de WhatsApp, Jan Koum, anunciara que renuncia a la compañía que él mismo creó.

Su partida acrecentó los rumores sobre supuestas disputas entre él y Zuckerberg, quien habría insistido en usar datos de los usuarios para fines comerciales.