Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. El arranque del programa Autoempleo que Transforma abrió una nueva ruta de apoyo para personas que buscan iniciar o fortalecer una actividad productiva en Chiapas, con una apuesta centrada en capacitación, herramientas y acompañamiento institucional.
La iniciativa fue presentada en Tuxtla Gutiérrez por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, junto con las secretarías del Humanismo y de Economía y del Trabajo. El planteamiento central es acercar apoyos económicos, cursos prácticos, equipamiento básico y seguridad social a personas beneficiarias que desean generar ingresos propios mediante oficios y pequeños emprendimientos.
Capacitación con enfoque productivo
De acuerdo con la información difundida este 29 de julio, la primera etapa contempla cursos de corte y confección, electricidad, repostería y elaboración de snacks. Las actividades buscan que las personas participantes no solo reciban una ayuda inmediata, sino que cuenten con herramientas útiles para sostener un proyecto de autoempleo.
El programa inicia con 200 personas beneficiarias en Tuxtla Gutiérrez, en su mayoría mujeres. Ese dato coloca el tema en una dimensión social relevante, porque el autoempleo puede convertirse en una vía de autonomía económica para hogares que enfrentan ingresos inestables o barreras para incorporarse al mercado laboral formal.
Impacto para familias y economía local
El gobierno estatal ha presentado esta estrategia como parte de una agenda de bienestar y reactivación comunitaria. En términos prácticos, la capacitación en oficios puede ayudar a generar servicios de cercanía, abrir pequeños negocios familiares y dinamizar economías de barrio, especialmente cuando los apoyos incluyen equipos o insumos que permiten comenzar de inmediato.
El desafío será dar seguimiento a las personas beneficiarias una vez concluidos los cursos. Para que el programa tenga resultados duraderos, será clave medir cuántos proyectos se mantienen activos, cuántos empleos indirectos se generan y qué acompañamiento reciben quienes enfrentan obstáculos administrativos, financieros o comerciales.
La apuesta por el autoempleo llega en un momento en que muchas familias buscan alternativas para complementar sus ingresos. Si la capacitación se vincula con mercados reales y con asesoría continua, puede convertirse en una política pública de impacto más allá del acto inicial de entrega.
Fuentes: Diario de Chiapas.





