El suministro eléctrico quedó restablecido al 100 por ciento para las personas usuarias afectadas en Chiapas, Yucatán, Quintana Roo y Campeche, después de una interrupción provocada por daños intencionales en dos líneas de alta tensión, informó la Comisión Federal de Electricidad (CFE). En territorio chiapaneco, el corte alcanzó a 18 mil 186 usuarios antes de que las maniobras de reparación y energización permitieran normalizar el servicio.
Reparación de dos líneas de alta tensión
La falla comenzó la noche del lunes y se extendió durante varias horas en distintas zonas del sureste. De acuerdo con la información difundida por la empresa pública, personal especializado tuvo que ingresar al área donde se encuentran las estructuras dañadas, revisar las cadenas de aislamiento y ejecutar trabajos continuos para devolver las líneas a operación.
Una vez concluidas las reparaciones, la CFE coordinó con el Centro Nacional de Control de Energía la energización de la infraestructura. La empresa atribuyó el incidente a actos de vandalismo, aunque hasta el corte informativo de este martes no había difundido detalles sobre posibles responsables, el lugar preciso de los daños o una denuncia presentada ante las autoridades.
El balance regional fue de 745 mil 533 usuarios afectados. Yucatán concentró 430 mil 840 casos, seguido de Quintana Roo con 278 mil 969, Chiapas con 18 mil 186 y Campeche con 17 mil 538. La dimensión de la interrupción obligó a mantener vigilancia sobre servicios esenciales y actividades que dependen de energía continua.
Hospitales mantuvieron operaciones
Las autoridades federales señalaron que los hospitales de la región continuaron funcionando, ya fuera mediante el suministro disponible en la red o con plantas de emergencia. Ese respaldo evitó que el apagón paralizara áreas críticas de atención, aunque comercios, viviendas, sistemas de comunicación y servicios cotidianos sí enfrentaron afectaciones durante el periodo sin electricidad.
Para Chiapas, el episodio vuelve a colocar en la conversación pública la importancia de proteger la infraestructura de transmisión que conecta al estado con el sistema eléctrico del sureste. Una interrupción en líneas de alta tensión puede propagarse a distintas zonas, por lo que la recuperación exige coordinación técnica y una restitución gradual para evitar nuevos desequilibrios en la red.
La CFE aseguró que las labores se realizaron de manera inmediata e ininterrumpida. El restablecimiento total anunciado este martes significa que las personas inicialmente contabilizadas como afectadas volvieron a contar con servicio; sin embargo, usuarios que detecten fallas particulares todavía deben reportarlas por los canales de atención de la empresa para que sean revisadas como incidentes locales.
Un sistema regional bajo presión
El sureste mexicano ha registrado otros cortes en años recientes, relacionados con fallas técnicas, salida de líneas y condiciones de alta demanda. El calor, el crecimiento urbano y la expansión de actividades turísticas elevan el consumo, mientras que la distancia entre centros de generación y zonas de uso obliga a mantener en buenas condiciones una red extensa y sensible a daños puntuales.
En este caso, la causa informada no fue una sobrecarga sino el vandalismo sobre componentes de transmisión. La diferencia es relevante porque orienta la respuesta hacia la reparación física y la investigación de los hechos, además de las medidas técnicas para reforzar la continuidad del servicio.
Con la energía normalizada en Chiapas y los otros tres estados, el seguimiento pasa ahora a la evaluación de la infraestructura afectada y a las acciones preventivas que adopten la CFE y las autoridades. La recuperación rápida redujo el impacto, pero el incidente deja una advertencia sobre la vulnerabilidad de instalaciones estratégicas cuya interrupción puede alcanzar simultáneamente a cientos de miles de hogares y negocios.
Fuentes: Comisión Federal de Electricidad, UnoTV y El País






