La Secretaría de Hacienda sostuvo ante la Cámara de Diputados que la estrategia económica federal busca elevar el crecimiento potencial de México mediante inversión pública, infraestructura, energía, agua y una mejor integración comercial. El planteamiento fue presentado por el titular de la dependencia, Édgar Amador Zamora, durante su comparecencia por el segundo informe de gobierno.
El funcionario reconoció que la actividad económica ha avanzado a un ritmo moderado, pero afirmó que existen señales de recuperación. Expuso que el producto interno bruto creció 0.8 por ciento en 2025, que durante la primera mitad de 2026 el avance fue de 1.2 por ciento y que en julio se registró un incremento de 3.4 por ciento, con base en cifras del Inegi.
Inversión pública como motor
Uno de los ejes de la comparecencia fue la construcción pública. Hacienda reportó que, entre enero y junio, el valor de las obras en electricidad, telecomunicaciones, transporte y urbanización aumentó 28 por ciento anual. La dependencia vinculó ese repunte con un portafolio superior a mil 500 proyectos estratégicos, cuyo valor agregado fue estimado en 5.6 billones de pesos.
El argumento central es que la capacidad de crecimiento no depende únicamente del gasto inmediato, sino de reducir costos que limitan la producción. Contar con electricidad suficiente, agua, carreteras, puertos y cadenas logísticas más eficientes puede ampliar la inversión privada y mejorar la competitividad. El reto será que los proyectos se ejecuten con transparencia, plazos realistas y beneficios medibles para las regiones donde se construyen.
Más recaudación sin reforma fiscal
Amador Zamora aseguró que la recaudación tributaria aumentará al cierre de 2026 en 0.7 puntos porcentuales del PIB, sin una reforma fiscal integral. La apuesta consiste en fortalecer los ingresos existentes, mejorar la fiscalización y mantener una ejecución del gasto que el gobierno describe como prudente y focalizada.
La comparecencia también puso sobre la mesa el equilibrio entre financiar infraestructura, sostener programas sociales y conservar la estabilidad de la deuda. Hacienda afirmó que la política social llega a 41 por ciento de los hogares, equivalente a unos 43 millones de personas, y que la pobreza laboral se ha mantenido en niveles históricamente bajos durante este año.
Salarios, inflación y Pemex
El secretario destacó que el salario mínimo acumula una recuperación real superior a 150 por ciento desde 2018. También atribuyó a los apoyos sobre combustibles parte de la contención de la inflación por debajo de 4 por ciento. Esos resultados, sin embargo, deberán contrastarse con el poder de compra efectivo de los hogares y con la evolución de precios de alimentos, vivienda y servicios.
Sobre Petróleos Mexicanos, Hacienda afirmó que la deuda de la empresa se encuentra en su nivel más bajo desde 2014 y que su indicador de riesgo se redujo cerca de 45 por ciento en cinco años. La situación de Pemex continúa siendo decisiva para las finanzas públicas, porque cualquier deterioro en su operación puede traducirse en mayores necesidades de apoyo gubernamental.
El mensaje de Hacienda combina una defensa de los resultados alcanzados con una promesa de crecimiento apoyado en inversión. La prueba será convertir los proyectos anunciados y la mayor recaudación en productividad, empleos formales y servicios públicos que se perciban fuera de los grandes indicadores. Diputados y órganos fiscalizadores tendrán la tarea de revisar que los recursos y metas presentados se cumplan durante el cierre del año.
Fuentes: La Jornada y El País.






