México proyecta 2 mil 400 kilómetros de trenes con inversión de 750 mil mdp

El plan ferroviario federal conectará diez estados, prevé reducir 40% los tiempos de traslado y movilizar hasta 220 mil pasajeros diarios.
Presentación de avances y metas del programa de trenes de pasajeros en México

El Gobierno de México fijó como meta sexenal la construcción de 2 mil 400 kilómetros de vías ferroviarias, principalmente para trenes de pasajeros, mediante una inversión estimada en 750 mil millones de pesos. La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el objetivo no se limita a unir grandes ciudades, sino que busca articular regiones, reducir tiempos de traslado y generar actividad económica alrededor de cada corredor.

De la extensión total prevista, alrededor de mil 600 kilómetros corresponderán a rutas de pasajeros y 800 kilómetros se destinarán al transporte de carga. Los proyectos con mayor avance son las conexiones Ciudad de México-Pachuca, vinculada con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, y Ciudad de México-Querétaro. La previsión oficial es que ambas puedan inaugurarse total o parcialmente durante 2027.

El programa también contempla 250 kilómetros de vía de carga asociados con el Tren Maya y unos 550 kilómetros para ampliar la capacidad logística del Corredor Interoceánico. Con esta combinación, la administración federal busca recuperar el ferrocarril como opción cotidiana para personas y como infraestructura estratégica para mercancías.

Diez entidades dentro de la nueva red

Adrián Lajous, responsable de la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado, informó que la recuperación de los trenes de pasajeros conectará diez entidades y beneficiará a una población potencial de 41.3 millones de personas. La estimación presentada apunta a una reducción promedio de 40 por ciento en los tiempos actuales de traslado.

Una vez concluidos los proyectos, el sistema podría movilizar a 220 mil pasajeros al día. Las autoridades calculan además que el cambio de modo de transporte evitaría la generación de aproximadamente 360 mil toneladas de contaminantes, una reducción cercana a 50 por ciento frente a los viajes equivalentes en automóvil, autobús o avión.

Actualmente hay 787 kilómetros de vías para pasajeros en construcción y otros 810 kilómetros próximos a iniciar. El dato refleja que una parte sustancial de la meta permanece en fases distintas de planeación, obra civil y preparación técnica. El cumplimiento dependerá de calendarios, liberación de derechos de vía, disponibilidad presupuestaria y coordinación con estados y municipios.

Los primeros resultados y el reto de operación

Entre los proyectos ya concluidos figura la extensión del Tren Interurbano El Insurgente desde Vasco de Quiroga hasta Observatorio. De acuerdo con el reporte federal, unas 51 mil personas al día redujeron un trayecto que antes podía tomar dos horas a cerca de 45 minutos. Ese resultado es utilizado como referencia para calcular el impacto que tendrían otros corredores densamente poblados.

La construcción de vías es apenas una parte del desafío. Para que los trenes funcionen como alternativa competitiva se necesitan estaciones conectadas con transporte local, frecuencias confiables, tarifas accesibles, sistemas de seguridad y mantenimiento permanente. También será indispensable coordinar el servicio de pasajeros con los actuales concesionarios de carga en los tramos donde compartan infraestructura.

Los corredores hacia Querétaro y Pachuca tienen una importancia particular por el volumen de viajes diarios que concentran. El primero forma parte de una ruta con proyección hacia Guadalajara y Nuevo Laredo; el segundo puede reforzar la conectividad del Valle de México con Hidalgo y con el sistema aeroportuario.

La apuesta ferroviaria recupera un medio de transporte que durante décadas tuvo una presencia limitada en los viajes interurbanos de pasajeros. Su impacto final no dependerá únicamente de la cantidad de kilómetros inaugurados, sino de la capacidad de ofrecer un servicio útil, integrado y sostenible. La cifra de 750 mil millones de pesos coloca al programa entre las principales inversiones de infraestructura del sexenio y obliga a mantener información pública sobre avances, costos y fechas de entrega.

Fuentes: La Jornada, Presidencia de México

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