Rusia, China e India respaldan a Irán en cumbre que omite la guerra en Ucrania

La OCS condenó los ataques contra Irán y pidió diplomacia, pero el comunicado final evitó mencionar directamente la guerra en Ucrania.
Xi Jinping y Vladimir Putin durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái en Biskek

Los líderes de Rusia, China e India respaldaron la soberanía de Irán y pidieron una salida diplomática a la escalada con Estados Unidos durante la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), celebrada en Biskek, Kirguistán. El comunicado final concentró su atención en Medio Oriente, pero evitó mencionar de manera directa la guerra de Rusia contra Ucrania.

La OCS condena ataques contra territorio iraní

La reunión congregó a los presidentes de Rusia, Vladímir Putin; China, Xi Jinping; e Irán, Masud Pezeshkián, así como al primer ministro de India, Narendra Modi, y a mandatarios de Turquía, Armenia y Kazajistán. Fue la primera gran cita diplomática después de la reanudación de ataques entre Washington y Teherán.

En su declaración, los países miembros expresaron preocupación por la situación en Oriente Medio y condenaron las acciones militares contra Irán, al considerar que provocaron víctimas civiles y daños económicos. El documento sostuvo que esas operaciones vulneran principios del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.

El presidente iraní dejó abierta una vía para reducir la tensión. Pezeshkián afirmó que su país respondería de manera recíproca si Estados Unidos vuelve a cumplir los compromisos del acuerdo provisional alcanzado en junio. La señal llegó después de ataques estadounidenses contra lanzaderas iraníes en la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz, y de una respuesta con misiles dirigida a bases estadounidenses en Jordania.

Silencio formal sobre Ucrania

El comunicado de Biskek reclamó una paz internacional sostenible y criticó los dobles estándares en la evaluación de conflictos. Sin embargo, no incluyó una referencia explícita a la invasión rusa de Ucrania ni formuló un llamado específico a negociar ese frente, una omisión que refleja las relaciones estratégicas y económicas dentro del bloque.

China e India sí se pronunciaron por separado sobre la guerra europea. Xi Jinping dijo que Pekín está dispuesto a fortalecer la coordinación para buscar soluciones políticas en Ucrania, Oriente Medio y Afganistán. Modi, por su parte, sostuvo que la humanidad exige el fin de la guerra, aunque India mantiene una relación energética decisiva con Rusia.

Putin utilizó su intervención para pedir que la OCS refuerce mecanismos financieros menos dependientes de los sistemas controlados por países que aplican sanciones. El planteamiento se enmarca en los esfuerzos de Moscú por reducir el impacto de las restricciones económicas impuestas desde el inicio de la guerra en Ucrania.

Defensa, energía y equilibrio de poder

La cumbre también exhibió la profundidad de la relación entre Rusia e Irán. Moscú ofreció respaldo material a Teherán en un momento de presión militar, mientras funcionarios rusos señalaron que una de las áreas de cooperación discutidas es el suministro de sistemas antiaéreos y otros equipos.

La OCS abordó además la militarización del espacio. Los países participantes defendieron que el espacio ultraterrestre se mantenga libre de armas y pidieron respetar los tratados vigentes, en medio del desarrollo estadounidense de nuevos sistemas de defensa frente a misiles balísticos, hipersónicos y de crucero.

El resultado de Biskek muestra a la organización como un foro donde China, Rusia, India e Irán coordinan posiciones frente a Estados Unidos sin resolver todas sus diferencias. La condena sobre Irán fue clara, mientras la ausencia de Ucrania del texto final dejó visible el límite político del consenso.

La posibilidad de una desescalada dependerá de que Washington y Teherán retomen los compromisos provisionales y suspendan nuevas acciones militares. Por ahora, el bloque asiático ofrece respaldo diplomático a Irán y busca ampliar su autonomía financiera y estratégica, en un escenario donde las decisiones sobre seguridad y energía tienen efectos que alcanzan a los mercados internacionales.

Fuentes: Organización de Cooperación de Shanghái y El País

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