Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.-  En la Asamblea pasada del Colegio de Ingenieros Civiles de Chiapas, por primera vez en sus 50 años de historia, se vio en la necesidad de expulsar a uno de sus expresidentes, de nombre Concepción Escobar Flores, esto derivado de los resultados de la auditoría realizada a la administración de lo que fue el 24 Consejo Directivo que encabezó los trabajos en 2014 y 2015.

Todo comenzó en julio de 2015 cuando aún era presidente Concepción Escobar Flores, cuando en asamblea los agremiados solicitaron una auditoría general y se evaluaron las opciones para determinar al despacho al que se le encomendaría su realización; sin embargo, concluyó el periodo de Escobar Flores sin que éste proporcionara al despacho ni el anticipo para el trabajo, ni la documentación necesaria para trabajar.

Fue hasta la llegada del 25 Consejo Directivo cuando se retoma este tema y se abre la documentación al despacho Servicios Profesionales S.C. el cual luego de varios meses de comprobaciones, reportaron al colegio, un déficit mayor a los siete millones de pesos, de ahí que la Junta de Honor del CICCH puso a consideración de la Asamblea, como órgano máximo del colegio, la expulsión del ex presidente Escobar Flores, derivado de su responsabilidad en este hecho, a lo que se instruyó además, comenzar las acciones necesarias para lograr que se resarza el daño financiero en contra del colegio.

Esta es la primera vez que el colegio atraviesa por una situación similar, viéndose en la necesidad de expulsar a uno de sus ex dirigentes, quien no presentó ninguna comprobación adecuada de su administración y encontrándose incluso facturas de gastos personales, todo ello en detrimento del patrimonio colectivo del gremio.

Con esto se sienta el precedente de que bajo ninguna circunstancia, ningún presidente está por encima del órgano máximo del colegio, que es la Asamblea en pleno, constituida por cada uno de los agremiados.