CIDH alerta sobre reclutamiento criminal de menores y pone a Mexico frente a una deuda urgente

La CIDH advirtio este 13 de junio que niñas, niños y adolescentes en Mexico siguen siendo captados por el crimen organizado, sobre todo entre los 13 y 15 años, para vigilar, trasladar bienes ilicitos y reunir informacion.

Ciudad de Mexico. En un pais donde la agenda publica suele moverse de una crisis a otra, la advertencia lanzada este 13 de junio por la Comision Interamericana de Derechos Humanos devolvio al primer plano un problema que rara vez recibe la atencion proporcional a su gravedad: el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte del crimen organizado. Segun el reporte retomado por El Sol de Mexico, las victimas suelen ser captadas entre los 13 y 15 años para tareas de vigilancia, mensajeria, transporte de bienes ilicitos y recoleccion de informacion. La noticia nacional del dia esta en ese recordatorio: la criminalidad no solo mata o extorsiona, tambien absorbe infancias.

Lo inquietante del pronunciamiento no es un caso aislado, sino la confirmacion de un mecanismo que lleva tiempo operando en distintos territorios del pais. Cuando los grupos criminales incorporan menores a su cadena de trabajo, lo hacen porque encuentran condiciones favorables: pobreza, ausencia escolar, miedo, entornos familiares rotos y comunidades donde la presencia institucional llega tarde o no llega. Por eso el problema no se resuelve solo con policias o detenciones. Exige una respuesta que mezcle seguridad, escuela, salud mental, proteccion social y seguimiento comunitario.

El reclutamiento revela una falla mas profunda que la violencia visible

La advertencia de la CIDH es especialmente fuerte porque obliga a mirar una capa del problema que no siempre aparece en los conteos diarios de homicidios. Un menor reclutado no figura de inmediato en las estadisticas mas visibles, pero representa una fractura mayor: la colonizacion del futuro por estructuras criminales. Cada adolescente utilizado para vigilar calles, mover droga o pasar reportes es una prueba de que el Estado llego despues que la red delictiva. Y cuando eso ocurre de manera repetida, la violencia deja de ser solamente un tema de orden publico para convertirse en una disputa por la formacion misma de la juventud.

La relevancia nacional de esta nota tambien esta en el momento. En medio de la saturacion informativa por el Mundial, la advertencia pone el foco en un Mexico menos espectacular y mucho mas duro: el de comunidades donde crecer implica convivir con la posibilidad de ser enganchado por economias ilegales. Esa tension entre la fiesta publica y la crisis estructural no es menor. Habla de un pais que puede organizar eventos globales y al mismo tiempo seguir sin blindar del todo a sus adolescentes mas vulnerables.

La prevencion no puede seguir tratandose como un apartado secundario

Hay otra lectura de fondo que la alerta de la CIDH vuelve imposible posponer. Si el reclutamiento ocurre de forma reiterada entre los 13 y 15 años, la politica publica no puede reaccionar cuando el delito ya se consumó. Tiene que entrar antes. Eso implica detectar abandono escolar, fortalecer entornos familiares, abrir espacios culturales y deportivos, garantizar atencion psicologica y, sobre todo, construir una presencia institucional que tenga mas fuerza que la promesa rapida del dinero facil o la intimidacion criminal.

La nota nacional del dia no deberia agotarse en la indignacion. Deberia leerse como un llamado a corregir prioridades. Mexico no solo enfrenta organizaciones delictivas mejor armadas o mejor financiadas; enfrenta tambien su capacidad para proteger a quienes estan entrando a la adolescencia. Mientras niñas, niños y adolescentes sigan siendo vistos como mano de obra disponible para el crimen, el pais no estara discutiendo solo seguridad. Estara discutiendo el tipo de futuro que esta dispuesto a perder.

Fuentes: El Sol de Mexico

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