Por querer ayudar a una madre soltera ante una posible posesión demoníaca en una casa que resulta estar plagada de espíritus malignos, los Warren se convierten en el blanco de un peligroso ente. Es así como todos se exponen al peligro en “El Conjuro 2”, que a partir de hoy ya se puede ver en los cines.

Hace tres años, Ed y Lorraine salieron airosos de la granja de la familia Perrons, en la primera parte de esta serie de películas, y ahora regresan con una anécdota más elevada, basada en una experiencia real vivida en Londres, en 1977: El Caso Enfield.

“Lo que más me llamó la atención de este caso de la vida real fue todo el tiempo que duró la infestación y posesión de esta casa. La familia Hodgson fue atormentada por años, sufrieron angustia espiritual, mental, física y emocional; ver cómo se antepusieron a esto y salieron adelante va más allá de mi comprensión”, compartió Vera Farmiga, en material proporcionado por Warner Bros. Pictures.

Para retratar la versión cinematográfica de Lorraine Warren se agudizó la personalidad real de esta mujer, con sus cualidades dirigidas en el tono macabro que requería James Wan.

“Hay gente alegre y después está Lorraine Warren. Cualquiera que la conoce sabe que irradia positividad y compasión, y que es de naturaleza amable y gentil pese a todo lo maligno que ha presenciado, y eso debía mantenerse, así que me centré en su gracia y aplomo”, señaló Vera.

“Además de que James es un combo de conocimiento técnico, profundidad emocional e imaginación aterradora. Esto ayudó a que me dirigiera como si se tratara de un baile; personalmente creo que gran parte del acierto de crear terror es pensarlo de esta manera y así cuidar cada movimiento, cada gesto, cada paso, cada respiro”.

Conocer a la verdadera Lorraine fue una gran experiencia desde la primera parte de estas películas, por lo que reencontrarse con ella fue como volver a ver a lejanos familiares; incluso contó que esta vez, al visitar la casa de los Warren, sí se atrevió a bajar a su sótano para conocer el museo de la demonología.

Ed y Lorraine Warren aún tienen mucho qué contar sobre su travesía en la caza y estudio de fenómenos paranormales, por lo que ni James Wan, ni sus protagonistas Patrick Wilson y Vera Farmiga, descartan la posibilidad de retomar el proyecto para futuras entregas.

“Este tipo de películas se profundizan y desafían nuestras creencias. Espero que ‘El Conjuro 2’ sea una experiencia dramática y emocional para la gente. Que puedan palpar el pánico que la familia Hodgson experimentó en ese tiempo”, puntualizó.

“Me gustaría que al menos estas películas fueran una trilogía, pues más allá de lo paranormal, el corazón de esta historia reside en la compasión, la generosidad y la justicia”.