San Cristóbal de Las Casas, Chis. Los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tienen razón en no creer que en los supuestos beneficios de la reforma educativa porque el gobierno “ha perdido credibilidad”, ya que había dicho que con la reforma energética bajarían los precios de los combustibles y de la electricidad, pero están aumentado, afirmó el obispo coadjutor de la diócesis de San Cristóbal, Enrique Díaz Díaz.

“Con los incrementos el gobierno pierde credibilidad en todo, pues no vemos los beneficios que nos dijeron traerían las otras reformas, por lo que uno tiene el derecho de tener todas las dudas” como los profesores, agregó en rueda de prensa

Al referirse a las negociaciones entre la CNTE y las autoridades federales iniciadas hace más de dos meses, señaló que “desgraciadamente, nuestro gobierno ha perdido oportunidad del diálogo y credibilidad en su palabra”.

Por ejemplo, abundó, “ahora que se anuncian nuevos aumentos la gente se pregunta ¿dónde quedaron las reformas? Entonces pierde credibilidad y cosas que parecería buenas ya no se las creemos”.

Díaz Díaz dijo también que “lo grave en el diálogo” entre las partes “es que cada quien mira lo suyo y que no creemos ya en la palabra del otro; eso es lo más grave, que ya aunque se sienten a platicar uno no cree en el otro y así es muy difícil dialogar”.

Ante el paro de labores iniciado por los profesores de Chiapas el 15 de mayo pasado, aseveró que “los principales responsables frente a la educación son los padres de familia, aunque a veces no estemos de acuerdo en lo que hacen. La educación no se detiene porque no haya clases”.

Por otra parte, el presidente de la Unión de Comerciantes, Locatarios y Vecinos de Tuxtla Gutiérrez, Sergio Gerardo Peña Klayen afirmó que alrededor de 230 pequeños comercios y microempresas cerraron o son afectados en el centro de la capital del estado, donde maestros de la CNTE tienen un plantón masivo desde el 15 de mayo pasado para exigir la abrogación de la reforma educativa.

En conferencia de prensa añadió que en las más de diez cuadras ocupadas por los docentes, 175 comerciantes “cerraron sus cortinas” por la caída en las ventas, ya que no llegan los compradores ni consumidores, a causa también del aumento de la inseguridad.

Señaló que a las micro empresas ubicadas en el zócalo, se agregan otros 50 pequeños establecimientos situados en los alrededores.

Pidió a los profesores que los dejen trabajar, que busquen un mecanismo para que los microempresarios aseguren con su labor “el sustento diario” de sus familias. “Nosotros no somos empresas transnacionales a las que ellos combaten, vivimos al día, no tenemos techo financiero, como las grandes empresas, lo único que pedimos es que nos liberen el centro”.

Vía La Jornada