Hillary Clinton y Donald Trump parecieran ser como agua y aceite, es decir, no se mezclan, y no sólo por sus diferencias políticas, sino en general, por sus marcadas posturas en respecto de casi cualquier asunto. Sin embargo pareciera que coinciden en algo: ambos son los candidatos menos queridos en la historia de los Estados Unidos. Y quizá también coinciden en algo más: son objeto de constantes burlas y críticas, como en esta ocasión, en que un usuario de Youtube utilizó el más reciente de los debates presidenciales para hacernos reír con este par de polémicos políticos.

Ciudad de México.- El usuario de Youtube Bad Lip Reading (BLR) -que en inglés significa “Mala Lectura de Labios”-, publicó un video jocoso del último debate presidencial entre la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump… pero con un ligero cambio: sustituyó las voces originales para lograr una parodia cómica.

Lip-Sync (sincronización de labios) es un tecnicismo utilizado para referir a la coincidencia entre el movimiento de los labios con vocales o voces pregrabadas, mientras que lip reading alude a la capacidad de las personas para leer los labios.

Pues bien, haciendo uso de estas dos técnicas, el youtuber logró que ambos candidatos presidenciales discutieran acerca de temas suigéneris, haciendo del evento político un acontecimiento inusitado y entretenido.

Así es que nos es posible escuchar a Hillary y a Trump mientras expresan sus respectivas opiniones en algo que más que un debate pareciera un concurso televisivo de fin de semana.

El primer reto al que son enfrentan ambos candidatos presidenciales es a uno llamado “Yo puedo hacer esto”, en el que al parecer Hillary es mejor que Trump al momento de balbucear, cantar desentonado y decir palabras sin sentido. ¿Acaso hablamos de una broma o de un verdadero análisis político?

Luego está el reto denominado “Cinco favoritos”, en el que Trump “asegura” que su actor favorito es William Shatner (el capitán James T. Kirk en la legendaria saga televisiva de Star Trek), mientras que su menos favorito es Elliott Gould. Además, durante el reto asevera que le encanta comer pollo crudo y que sus parásitos favoritos son los piojos.

Por su parte, Hillary defiende una política que “pretende” aplicar, que tildada por el mediador como una “locura”, no deja de ser sustentada por ella bajo el alegato de que todo lo que dice, tan sólo por decirlo ya es verdad. Punto. Sin embargo su discurso se ve interrumpido por una llamada telefónica que recibe Trump, quien aparentemente olvidó poner en silencio su teléfono.

Posteriormente Hillary y Trump tienen que actuar escenas que el moderador les plantea, y todo parece indicar que ambos son muy buenos fingiendo. Tal vez eso ratifique lo que muchos sospechamos: la clase política está entrenada para pretender.

Lo más destacado del debate es quizá lo que Trump le dice a Hillary: “¿Cuándo te mudarás a África? ¡Vete a África! Desearía que lo hicieras porque nunca me mudaré a ese país”, a lo que Hillary responde únicamente con risas. En ese sentido sólo queda clara una cosa: ellos se odian entre sí y no simulan lo contrario.

Quizá sea cierto que ambos candidatos son los menos queridos en la historia de los Estados Unidos -así lo destaca una de las últimas encuestas de este año de la NBC/Wall Street Journal, que arroja que el 56 por ciento de los votantes ven de manera negativa a la demócrata, mientras que el 65 por ciento detesta al republicano-. Empero no podemos decir que no pasamos buen rato riendo a expensas de ellos… hasta que uno de ellos tome el poder y nos borre la sonrisa.