En declaraciones al periódico Folha de S. Paulo, Rousseff dijo que las grabaciones le dan esperanzas de regresar al puesto, luego de que fue suspendida anteriormente este mes a la espera de ser sometida a un juicio político en el Senado.

Su vicepresidente Michel Temer, con el que ya no se lleva bien, funge como líder interino del país.

Las grabaciones de tres políticos del Partido del Movimiento Democrático Brasileño parecen vincular su derrocamiento a intentos por limitar la pesquisa. Los involucrados niegan tal interpretación, y hasta ahora no hay evidencias de que la hayan detenido.

“Los diálogos muestran que la verdadera causa de mi juicio político fue un intento por obstruir la operación Lavado de Autos”, dijo Rousseff, refiriéndose al nombre de las investigaciones por corrupción en la paraestatal Petrobras.

“Todo fue hecho por aquellos que pensaban que, si no se cambiaba al Gobierno, el sangrado (de algunos políticos) continuaría”, agregó.

“Los diálogos muestran que la verdadera causa de mi juicio político fue un intento por obstruir la operación Lava Jato”. Dilma Rousseff.

Indicó que en otra de las conversaciones se mencionaba que ella permitió que las pesquisas siguieran adelante.     “Estas conversaciones demuestran lo que hemos dicho una y otra vez: Nunca interferimos. Y los que querían mi juicio político tenían ese objetivo. Yo no soy la que lo digo; son ellos” .

La divulgación de las grabaciones obligó a Romero Juca, el nuevo ministro de Planeación, a solicitar licencia del puesto. En ellas también se escucha a otros dos funcionarios destacados en el partido de Temer — el presidente del Senado Renán Calheiros y al expresidente José Sarney — criticar a la presidenta en turno, al exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, a legisladores de la Corte Suprema y a empresarios.

Cunha manda

La presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó que el polémico jefe de Diputados, Eduardo Cunha, también separado de su cargo, es el personaje “central”  del Gobierno del presidente interino, Michel Temer, quien deberá “arrodillarse”  ante el titular de Congreso, publicó hoy la prensa.

“Pueden hablar lo que quieran. Eduardo Cunha es la persona central del Gobierno Temer. Eso quedó clarísimo ahora con la indicación de André Moura” , diputado amigo del titular de la Cámara, como líder de la nueva bancada oficialista en el Congreso, declaró Rousseff en entrevista dada al diario Folha de Sao Paulo.

Para Rousseff: “Cunha no solo manda. Él es el Gobierno Temer y no hay Gobierno posible en los términos de Eduardo Cunha”  y, en ese caso, el jefe de Estado interino “tendrá que arrodillarse”  ante el titular suspendido de la Cámara baja.

El jefe de Diputados de Brasil es uno de los cincuenta políticos investigados en el caso de corrupción descubierto en la estatal Petrobras, petrolera que sobrevaloraba contratos con grandes constructoras para repartir los sobornos entre exaltos cargos de la compañía, congresistas y ejecutivos de esas empresas.

Cunha, quien como presidente de la Cámara de Diputados dio inició al proceso de apertura de juicio político contra Rousseff, fue separado temporalmente del cargo el pasado 5 de mayo por sospechas de corrupción.