CIUDAD DE MÉXICO. Imágenes de una mujer dando a luz en el piso de una clínica ubicada en el municipio de Acapotena, Nayarit, provocaron indignación generalizada debido a que el personal del nosocomio negó la atención a la embarazada, asegurando que mentía.

Reportes detallan que la mujer acudió en otras ocasiones  al centro de salud argumentando que estaba embarazada, pero todo era mentira; pero en esta ocasión fue cierto y sólo recibió ayuda de otro paciente.

Me siento indignada, hoy a las 04:30 de la mañana me dirigí al hospital de urgencias de esta comunidad, ya que me hijo estaba muy enfermo, pero al llegar ahí me percaté que estaban los policías y en su interior una persona del sexo femenino desnuda de mitad del cuerpo para abajo”, detalló una testigo de los hechos.

Gritaba pidiendo ayuda y nadie salía, sólo se encontraba con otra señora, también paciente, la cual decía que la señora estaba por aliviarse; al parecer fue la que le habló a la policía, pero nadie, absolutamente nadie la atendía”, agregó.

La testigo explicó que la embarazada estaba desesperada porque sentía como salía la cabeza del bebé.

Llorando yo me acerqué y le dije a una enfermera que saliera que atendiera a la señora, pero ella respondió que la señora estaba enferma y ya había venido varias veces diciendo que estaba embarazada pero no tiene nada”, relató.

Por otra parte, la Secretaria de Salud local, a través de un comunicado de prensa, desacreditó la versión de la joven acaponetense que narra como testigo del hecho, y aseguran que la mujer y la bebé se encuentran fuera de peligro y que lo ocurrido es conocido como un “parto espontáneo”.

Asimismo, detalla que fue imposible moverla a un quirófano para darle la atención adecuada.

El organismo explicó que la paciente, que aparece en las redes sociales dando a luz la madrugada del viernes en el Centro de Salud de Acapotena, presentó un parto fortuito.

Este tipo de partos suceden espontáneamente o de manera imprevista, y se pueden presentar durante traslados en ambulancia o en domicilios. Durante este proceso, el parto no puede ser interrumpido, por lo que el personal médico del centro de salud brindó la atención adecuada a la paciente hasta llegar a término”, detalla el texto.

La madre y la recién nacida —que pesó 2 kilos 200 gramos— recibieron los cuidados médicos que marca el protocolo. Ambas se encuentran estables y fueron dadas de alta este mismo día”, agrega.

Por Excélsior