La periodista chilena Mónica González denunció haber sido secuestrada en México, presuntamente por el cartel de Los Zetas, a cambio de un “rescate millonario”, mientras se encontraba de vacaciones con su nieta en el estado de Chiapas, informa hoy la prensa del país austral.

“Estando en México, en San Cristóbal de las Casas, el martes 19 de julio fui secuestrada con mi nieta, en un hotel cinco estrellas, de la manera más violenta”, aseguró González a CNN Chile.

La directora del Centro de Investigación e Información Periodística (Ciper) y Premio Nacional de Periodismo 2015, relató al programa Ciudadanos, del citado canal, la “pesadilla” que vivió en el país azteca.

“Mis primeras dos semanas fueron de vacaciones, largamente planificadas con una de mis nietas que vive en Francia. Pero las últimas dos fueron obligadas”, afirmó la profesional, autora de reportajes y libros sobre los crímenes de la dictadura de Augusto Pinochet.

La periodista señaló que mientras se encontraba en un hotel, fue contactada por un hombre que se hizo pasar por policía y le hizo algunas preguntas, al ser cuestionado por ella, este la insultó y le gritó que estaba “en manos de Los Zetas”.

“Ese hombre me ordenó entregarle dinero a otro hombre”, enfatizó la profesional y agregó que le asignaron un celular para comunicarse con sus secuestradores.

“Lo que siguió fue una pesadilla”, aseveró la comunicadora, quien contó que fue obligada a trasladarse a otro hotel, donde estuvo incomunicada, bajo amenazas y sufriendo “mucha violencia verbal”, por dos días.

Según dijo, Los Zetas contactaron a su familia en Francia y exigieron un “rescate millonario”, mientras por otra parte, la Embajada de dicho país europeo y el Embajador chileno en México, Ricardo Núñez, gestionaban la liberación.

“Finalmente decidí salir del hotel, tomé a mi nieta y le dije ‘nos dejaron salir’”, manifestó.

Tras volver al hotel donde se encontraba hospedada en un principio, ambas mujeres fueron llevadas por la Policía al aeropuerto, donde se encontraron con el Embajador Núñez y la Embajadora en Francia, Maryse Bossière.

“Ahí me di cuenta que estaba a salvo”, concluyó.

Los Zetas es un cartel mexicano formado por desertores del Ejército en 1999, que surgió en el estado de Chiapas como brazo armado del cartel del Golfo, pero se separaron en 2010. Desde entonces, ambos grupos han protagonizado algunos de los episodios más cruentos de México.

Sus mismos integrantes dicen que poseen presencia operacional en Guatemala, Honduras, Colombia, Bolivia, Venezuela, Italia, Australia, Argentina y Sudáfrica.

SE INVESTIGA UN SECUESTRO VIRTUAL: PGJE

La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) informó el avance de las investigaciones en torno al secuestro virtual o engaño telefónico del que fue víctima en el mes de julio la periodista originaria de Chile, Mónica González Mujica.

El Fiscal Especializado Contra el Secuestro de Chiapas, Aly Arista Chávez, dio a conocer que la indagatoria permitió confirmar que los hechos registrados en San Cristóbal de Las Casas el 19 de julio pasado se trató de un secuestro virtual y no de un secuestro real, pues la víctima en ningún momento fue privada físicamente de su libertad.

“El secuestro virtual se da cuando la víctima recibe una llamada telefónica a un teléfono fijo o móvil por parte del delincuente, quien a través de amenazas logra intimidarla para luego obtener un recurso monetario; en muchas ocasiones, obligan a las víctimas a deshacerse de sus teléfonos personales y adquirir nuevos equipos para que la comunicación sea únicamente con ellos y así lograr su aislamiento para evitar que puedan solicitar auxilio a las autoridades”, agregó.

Arista Chávez detalló que en las acciones de investigación de campo y de inteligencia desplegadas participaron efectivos de la Procuraduría de Chiapas, Policía Federal y Procuraduría General de la República.

A pregunta expresa sobre el móvil, el Fiscal Especializado detalló que Mónica González recibió una llamada a su habitación a las 21:50 horas del 19 de julio, la comunicación fue realizada por el recepcionista quien transfirió la llamada de un hombre que le hizo saber que en dicho hotel se llevaría a cabo un operativo por parte de la policía.

Sin embargo, declara Arista Chávez, momentos después el mismo delincuente le dice a la víctima que él pertenece a un grupo criminal y que cuenta con datos de ella, por lo que la obliga a apagar su teléfono celular y a no colgar la llamada.

“Por la mañana del 20 de julio, la señora Mónica González solicita a un empleado del hotel, por indicación vía telefónica del delincuente, que le comprara un nuevo teléfono celular con el cual se mantuvo en contacto con el secuestrador virtual”, afirmó.

Asimismo, señaló que el delincuente le hizo saber que había una reservación a su nombre y a nombre de su nieta en otro hotel, cercano al primero en el que se llegó a hospedar en primera instancia.

Las investigaciones señalan que debido a la presión psicológica de la que estaban siendo víctimas, ambas personas acudieron al segundo hotel y se hospedaron en una habitación, sin embargo, en ningún momento tuvieron contacto físico con alguna persona relacionada a la llamada telefónica.

El Fiscal Antisecuestro de Chiapas reveló que no se descarta ninguna línea de investigación, pero adelantó que la línea más fuerte confirma que se trató de un engaño telefónico, toda vez que la víctima recibió una llamada proveniente del penal de Altamira, Tamaulipas.

“A partir de conocer de su desaparición, la Procuraduría General de Justicia del Estado implementó las acciones correspondientes para lograr su ubicación, por lo que se realizó un operativo interinstitucional en coadyuvancia con la Policía Federal y la Procuraduría General de la República”, indicó.

Sostuvo que el trabajo coordinado con el grupo interinstitucional permitió ubicarlas sanas y a salvo; mientras que personal especializado les brindó atención psicológica, médica y asistencia jurídica.

Horas más tarde fueron entregadas por parte de la Procuraduría de Chiapas de manera oficial en el aeropuerto de Tuxtla Gutiérrez a los representantes de las Embajadas de Chile y Francia para su correspondiente traslado.

Por: Sin Embargo