Cuando el fuego destruyó la casa de Katherine Stone en Seattle, Estados Unidos, no podía encontrar una solución. Su familia no estaba asegurada y no tenían dinero para arreglarla.

Dos años después del trágico hecho que se llevó su hogar, la joven de veinte años se encontró camino a un prostíbulo en Nevada donde subastaría su virginidad al mejor postor. Nevada es el único estado donde es legal la prostitución en Estados Unidos.

“La gente dice que uno debe hacerlo por amor. Si se piensa bien, hago esto porque amo a mi familia”, dijo Stone al medio norteamericano CNN.

Según aseguró la joven, ella se encontró con una publicidad en la red social Facebook que anunciaba la propuesta y dijo: “Descubrí todo sobre prostíbulos y la plata que eso genera”.

Y agregó: “Entonces pensé, ‘esta es una oportunidad para reparar todo lo que necesita arreglo’. Tengo el derecho de hacer lo que quiero con mi cuerpo. En esta economía perturbada, ¿quién me culpa?'”.

Katherine Stone se contactó con el dueño de un prostíbulo, Dannis Hof, dueño de Moonlite Bunny Ranch, cerca de Carson City. Hof accedió al acuerdo del que se llevaría la mitad de la ganancia.

Hof declaró a la prensa norteamericana: “Es su decisión. No creo que sea una buena idea para una chica tomar seis tequilas y perder la virginidad en el piso de un baño en una casa de fraternidad… Si ella quiere venderla, creo que es genial”.

Stone no ha aceptado ninguna oferta por el momento y las apuestas ascienden a más de US$ 400.000. “Estoy esperando a un hombre con el que sienta una conexión para que la experiencia sea especial para los dos. Esto realmente no es sólo por la plata”, aseguró Stone. La joven contó que mientras ella esté en el prostíbulo está bajo contrato para ofrecer servicios que no impliquen tener sexo.

La joven aseguró que planea continuar trabajando en Moonlite Bunny Ranch por los próximos cinco años y ahorrar lo suficiente para ir a la Faculdad de Derecho. No muchos conciudadanos aprueban su decisión.

“Leí un artículo online sobre mí que me hizo llorar”, confesó Stone y agregó: “Era por una mujer cristiana. Ella decía que no tenga respeto por mí misma y desacuerdo completamente. Claramente me valoro”.

Por La Nación