Fernando Guerrero detuvo el partido entre Chivas y Santos Laguna porque en la recta final se escuchó el grito homofóbico en el Estadio Akron.

Carlos Acevedo se preparaba para realizar un despeje de portería cuando se escuchó el grito que tantos problemas le ha traído a la Federación Mexicana de Futbol.

El silbante detuvo las acciones, agarró el balón y les pidió a los jugadores del cuadro tapatío que mantuvieran la calma, pues ellos querían que dejara seguir el jugo para no perder el ritmo.

Con el sonido local les solicitaron a los aficionados que se comportaran para que el balón pudiera volver a rodar.

Hay que recordar que hace unas semanas Chivas recibió el permiso por parte de la Mesa de Salud para que algunos de sus aficionados entraran al Estadio Akron a pesar de que todavía no termina la pandemia por el Covid-19.

En el Preolímpico de la Concacaf también se escuchó el grito homofóbico, lo que pudo ocasionar que México enfrentara a Honduras sin ningún aficionado en el Estadio Jalisco.