El Ayuntamiento de esta ciudad dio a conocer que la prohibición de venta de bebidas alcohólicas se prolongará al menos 15 días, es decir, hasta el próximo 30 de junio, siendo la tercera ocasión que se extiende desde el mes de abril.

Las autoridades municipales justifican esta determinación como una de las medidas preventivas frente a la pandemia del Covid-19 y debido a que San Cristóbal se encuentra en semáforo rojo, lo cual quiere decir que los casos de contagios irán en aumento.

La prohibición de la venta de bebidas alcohólicas es en todas sus modalidades; sin embargo para el sector empresarial, de los más afectados con esta medida, aseguran que dicha disposición únicamente promueve el clandestinaje.

Y es que en la ciudad existen varios puntos ciegos donde la venta de alcohol no se ha detenido ni un solo día desde el mes de abril, y atienden de forma clandestina, donde suponen han llegado a un acuerdo con Servicios Municipales.

La venta de alcohol clandestina representa también un riesgo para la salud de los consumidores, además de que muchos aprovechan para vender y subir los precios, sin que las autoridades se den abasto para controlar todo el “mercado negro”.

Para muchos comerciantes, la Ley Seca es un error, porque consideran que si los bares no pueden abrir sus puertas, podrían implementar la venta a domicilio, aunque eso podría incrementar la violencia intrafamiliar, ya que el alcoholismo, según las estadísticas, es uno de los principales factores que impulsa a la violencia.